Perderse en Shanghái

Los resplandecientes rascacielos del barrio de Pudong dominan el paisaje urbano, y el encanto de la antigua Concesión Francesa se funde con los olores exóticos de la antigua ciudad de Qibao: la metrópolis china de Shanghái espera a ser descubierta, y enamora desde el primer momento. Pero cuidado con caer en su hechizo y perder la visión de conjunto porque, entonces, cruzar la calle puede resultar peligroso – al fin y al cabo, los conductores y demás usuarios sobre ruedas tienden a no distinguir los semáforos rojos de los verdes…

Shanghai Skyline

 

Sin embargo, en comparación con otras metrópolis chinas, en Shanghái el choque cultural es menor, al tratarse de una ciudad muy cosmopolita y bien organizada. No obstante, sí que vivirás un pequeño choque cultural cuando vayas a comer a un restaurante. Los comensales eructan y mastican de forma claramente audible, lo que, al menos al principio, se te antojará cuanto menos inapropiado. La segunda vez, tras una detallada explicación a cargo de un comensal, comprobarás que estos ruidos no se consideran en absoluto descorteses – ¡todo lo contrario! Cuanto más ruido hagas al comer, más habrás disfrutado de la comida, por lo que los restauradores consideran los ruidos de sus clientes un elogio a la cocina. Por otra parte, entre los habitantes de Shanghái comer en un restaurante es una actividad muy popular, y es que, en efecto, la ciudad cuenta con una enorme oferta culinaria, con representación de todas las provincias chinas y todos los rincones del mundo, y con platos para todos los bolsillos. ¡Por algo se suele llamar a Shanghái “el París de Oriente”! La ciudad alberga numerosas joyas, como centros comerciales de 13 plantas, como el Super Brand Mall, o la legendaria vida nocturna de Shanghái… En esta ciudad, las posibilidades para vivir días y noches sorprendentes son infinitas.

Tan solo el centro de Shanghái cuenta con unos 15 millones de habitantes, por lo que el espacio es un bien escaso, y los atascos son el pan nuestro de cada día. Con tranquilidad y un poco de paciencia, llegarás a apreciar Shanghái y vivirás una estadía inolvidable. Su red de transporte urbano es una de las más grandes del mundo, y se expande a gran velocidad, por lo que descubrir las distintas zonas de la ciudad es relativamente sencillo. Por otra parte, las bicicletas no paran de ganar terreno en Shanghái. Donde quiera que vayas, te encontrarás con bicicletas públicas que podrás alquilar con una aplicación para smartphone. Las más populares son las Ofe Bikes, de color amarillo chillón.

Little Street

 

Un curso de chino en Shanghái con ESL

Con casi un quinto de la población mundial de hablantes maternos, el chino es la lengua más hablada del mundo, y el desarrollo masivo de la economía china potencia la importancia del chino a nivel internacional. Nuestra escuela asociada Mandarin House en Shanghái se encuentra en el corazón de la ciudad, a unos pasos de varias estaciones de metro. Sus 22 aulas están equipadas a la última, y el nivel académico es excelente. No en vano la escuela Mandarin House ha sido premiada por la revista especializada STM Magazine, además de ser líder del mercado chino en cuanto a cursos Business Language Training. Por supuesto, para aprender chino hace falta motivación y constancia – pero se trata de un idioma fascinante y a veces más sencillo de lo que creemos. Como muestra un botón: este carácter 木, significa “árbol”, este , “pequeño bosque” (por lo que se escriben dos árboles) y este 森, “gran bosque” (es decir, se escriben tres árboles). Para poder leer el periódico hace falta tener un vocabulario de unos 2000 caracteres. Hasta llegar ahí, la senda está plagada de dificultades, sin duda, pero tener conocimientos de chino es un as en la manga considerable, y nada desdeñable en el mercado laboral internacional.

 

Mis 5 consejos

  1. Qibao Old Street

A unos 40 minutes del Bund (una avenida repleta de imponentes edificios), este paraíso para los amantes de la comida callejera china, en la Qibao Old Street, ofrece todo tipo de manjares, a veces algo difíciles de reconocer. De ambiente bullicioso, e incluso a veces frenético, te toparás a cada paso con un aroma nuevo y desconocido. El olor penetrante del stinky tofu es especialmente difícil de tolerar, pero a pesar de todo me armé de valor para probar este manjar tradicional – y he de decir que sabe mucho mejor de lo que huele.

Qibao Old Street

 

  1. El Rambler Bar en la Concesión Francesa

En el siglo XIX, Shanghái recibió a un gran flujo de extranjeros, entre ellos, a muchos comerciantes y vendedores franceses, que acabarían construyendo la Concesión Francesa con un marcado estilo francés. Sin lugar a dudas, su arquitectura eminentemente francesa crea un contraste sensacional con los atrevidos rascacielos que dominan el paisaje urbano. Los fines de semana o los días festivos no cabe un alfiler en las callejuelas de este barrio, y las numerosas boutiques, restaurantes y bares están a rebosar. Encontré el Rambler Bar por casualidad, un pequeño oasis de tranquilidad en mitad de todo el gentío. Este bar me enamoró con su creativa decoración y su amplia selección de bebidas – ¡los mojitos están de escándalo!

 

  1. El restaurante de dumplings fritos Yang’ s en Wujiang Road

Sin lugar a dudas, los dumplings fritos son un must para todo aquel que viaje a China. Los mejores los he comido en Yang’s, un local más bien discreto en una zona de restaurantes, con una gran variedad de dumplings a precios asequibles (te puedes poner las botas por unos 6-7 dólares americanos). Ten cuidado al comerlos, ya que los dumplings normalmente contienen un caldo muy caliente, por lo que es poco recomendable comerlos de un bocado…

 

  1. La discoteca M1nt en Shanghái

La vida nocturna de Shanghái es de sobra conocida, y acarrea una reputación no siempre irreprochable. La legendaria discoteca M1nt se encuentra en una 24ª planta, y goza de unas fantásticas vistas sobre el Bund. Los precios no son nada asequibles, pero la discoteca ha sido nombrada “Discoteca del Año” en varias ocasiones. Su excelente música, sus sensacionales cócteles y una decoración de lo más chic –¡nada menos que con un acuario de tiburones de 17 metros!– harán de tu visita una experiencia inolvidable.

 

  1. Fuxing Park

Es evidente que una ciudad tan animada como Shanghái es bulliciosa y frenética, lo que supone una razón más para visitar un lugar más tranquilo y agradable: Fuxing Park. En este inmenso parque podrás observar sobre todo a personas mayores enzarzadas en varias actividades deportivas. ¡Se trata de un lugar ideal para reponer fuerzas antes de emprender nuevas aventuras urbanas!