Nueva Zelanda ¡Una excelente opción para lanzarse a la aventura de estudiar inglés!

Tuvimos la oportunidad de conversar con nuestro estudiante de inglés en Nueva Zelanda, Andrés Felipe Salazar Roa, quien regresó recientemente de su curso en la ciudad de Queenstown,  y esto fue lo que nos contó:

¿Quién es Andrés Felipe Salazar Roa ?

Mi nombre es Andres Felipe Salazar y tengo 17 años, soy de Cali, Colombia y estudio comunicación audiovisual y multimedios en Bogotá. Uno de mis grandes hobbies es la fotografía porque en ella encuentro un medio artístico de expresión. Me gusta todo tipo de música, en especial la salsa y por supuesto bailarla.

Andrés Felipe Salazar Roa - Queenstown

Andrés Felipe Salazar Roa en Queenstown – Nueva Zelanda

¿Qué fue lo que te motivó a estudiar inglés en Nueva Zelanda?

A la hora de elegir mi destino estuve en una encrucijada entre tres países diferentes. Después de estudiar cada uno de ellos escogí Nueva Zelanda porque es un país en el que no hay muchos hispano hablantes, tiene unos paisajes únicos y grandiosos y porque el hecho de que fuera al otro lado del mundo hacía que mi aventura fuera más emocionante y el reto de viajar lejos de casa más grande.

¿Cómo fue tu proceso de adaptación a Queenstown, a su clima, a su cultura?

Queenstown es un pedazo de cielo en la tierra, creo que a pesar de ser un pueblo pequeño tiene todo lo que se necesita para pasar momentos increíbles. Al llegar a Queenstown fue un poco difícil la comunicación por el miedo que todos tenemos al principio con el idioma. Por ejemplo, uno de los primeros días tuve que salir a comprar almuerzo y creí que lo más fácil de ordenar era el famoso sándwich de “Subway” fue entonces cuando el señor que estaba en la barra me preguntó qué vegetales quería, y yo cuando quise decir lechuga me di cuenta que no conocía esa palabra, entonces ingresé al grandioso y único “Google Translate” y me di cuenta que tampoco éste sabía pronunciarla así que decidí muy resignado dejar la lechuga a un lado y comerme mi sándwich sin ella en él. Después cuando mi inglés fue mejorando empecé a trabajar como mesero y, a pesar de que ya manejaba el idioma con mayor seguridad, un día me ordenaron una “Steinlager” y yo como no tenia idea de aquella palabra porque no estaba en mi diccionario mental, me dirigí donde el barman muy preocupado de no saber qué ordenarle y le dije exactamente la palabra que yo había entendido fonéticamente y él muy confundido y después de pensarla por lo menos dos minutos me dio una cerveza y resultó que lo que me dijo el cliente había sido la marca de la cerveza. No podría contarles todos los malentendidos que tuve porque no acabaría. Pero no crean que todo fueron errores, con el paso del tiempo todo se fue volviendo mas fácil y natural. Llegó un momento en que la mayoría del tiempo no tenía que pensar para hablar en inglés, ni tampoco pensar en español y creo que el éxito de eso fue mis ganas de aprender autocorrigiéndome cuando sabia que me había equivocado. Hacerse entender es muy fácil con palabras simples pero si uno en verdad quiere aprender y aprovechar el tiempo debe corregir los propios errores, aquellos que la gente en la calle no corrige porque se limitan a entender y no saben que nosotros somos estudiantes con ganas de aprender inglés.

Bueno, con respecto al clima yo llegué a finales de invierno y al principio no fue fácil adaptarme al clima ya que habían temperaturas muy bajas. Salir con gorro, guantes, saco, chaqueta y demás; no era algo a lo que estuviera acostumbrado, sin embargo el día que vi nevar por primera vez, todo el frío y las “incomodidades” desaparecieron, es algo magnifico. Después el clima fue mejorando y eso hacia las cosas mejores.

Ovejas neozelandesas

Que el clima no sea una excusa para no disfrutar de las bellezas de Nueva Zelanda

¿Cómo te fue en las clases y actividades de SLEC Southern Lakes English College – Queenstown con tus compañeros?

Interactuar con otras culturas creo que fue lo mas enriquecedor de mi viaje. Conocer personas de todo el mundo es algo maravilloso no solo porque empiezas a descubrir mundos que no conocías sino por que ya sabes que cuentas con amigos que están al otro lado del mundo.

Las actividades de la escuela eran divertidas y la razón era las personas con las que compartías esos momentos. Hubo salidas a viñedos, museos y demás que fueron increíbles y que con la escuela salían más económicas.

Las clases eran para mí el mejor momento para compartir con amigos, jugábamos, interactuamos y aprendimos inglés pero resulta que además del inglés terminé aprendiendo desde coreano hasta portugués, y eso gracias a mis compañeros de clase.

Actividades de la escuela: excelentes opciones para disfrutar del destino

Las actividades de la escuela: una excelente opción, a precios económicos para los estudiantes

¿Qué significó para ti la convivencia con otros estudiantes durante tu vida en Queenstown, Nueva Zelanda?

Al principio tenía miedo de cómo podría llegar a ser la convivencia entre culturas ya que todas son muy diferentes. Tuve la oportunidad de vivir con dos asiáticos y creo que aprendí tanto de ellos como ellos de mí. No solo porque compartíamos experiencias de vida sino porque compartíamos comidas típicas de nuestros países, música y hasta películas. Además es bueno saber que siempre cuentas con alguien cuando estás allá. Por ejemplo, cuando alguno necesitaba algo del otro, lo pedía y siempre hubo apoyo mutuo.

¿Lograste tus objetivos con este curso de inglés en Nueva Zelanda?

Creo que el tiempo nunca va a ser suficiente para aprender a hablar inglés como un nativo pero estoy seguro que logré mis objetivos con este curso. No solo porque ahora tengo un nivel de inglés muy alto, sino porque la experiencia de vida que tuve fue sencillamente grandiosa. Aprender, conocer nuevos lugares y probar cosas nuevas es algo que jamás voy a olvidar.

¿Trabajaste como estudiante durante tu curso de inglés en Queenstown? ¿Qué tal la experiencia?

Una de las razones por las que elegí Nueva Zelanda como destino fue la posibilidad de trabajar. Resulta que no es tan fácil como lo pintan, sucede que la demanda laboral varía según la temporada. Si estás en temporada alta con certeza vas a conseguir empleo, si no, no quiere decir que no haya, tienes que buscar muy bien hasta encontrar un buen empleo.

El otro problema es el idioma, no puedes esperar conseguir un empleo si tienes un nivel bajo de inglés. En mi caso, después de dos meses y medio conseguí un empleo decente porque ya mi nivel de inglés había mejorado.

El sueldo es muy bueno, generalmente te pagan la hora a $15.00 (dólares de Nueva Zelanda, aproximadamente COP 1.736-/NZD) pero por los impuestos recibes menos el 10% de lo que ganes. Lo mejor de todo es que cuando dejes el país puedes recuperar el dinero de los impuestos, así que no es dinero perdido.

El trabajo como tal no es color de rosa. Tienes que ir a ganarte la plata. Pero no es nada que una persona con dos brazos y dos piernas no pueda hacer. Así como en todos lados, terminas muy cansado después de haber estudiado en la mañana-tarde y trabajado en la tarde-noche. Pero no hay nada mejor que recibir el primer sueldo y saber que ese dinero te lo ganaste con un buen trabajo.

Queenstown - New Zealand

Queenstown Pier – Nueva Zelanda: paisajes increíbles

¿Qué les recomiendas a los estudiantes que en este momento están pensando en realizar un curso de inglés en el exterior?

No lo piensen mas, abran sus alas y vuelen. Estas son experiencias que no todo el mundo tiene y que sin duda alguna son maravillosas. Estar fuera de casa, vivir en un país diferente, conocer nuevas culturas y aprender un nuevo idioma; te ayuda a crecer de todas las maneras posibles. Yo por mi parte espero en el futuro repetir esta experiencia y nunca parar de conocer cosas nuevas.

Andrés Felipe Salazar Roa