¿Por qué algunos acentos nos resultan más atractivos?

Tienes un montón de prejuicios sobre personas que ni siquiera has conocido. No te preocupes, todos los tenemos.

Cuando oyes hablar a alguien, una de las primeras cosas que analizas es su acento, y, cuanto más fuerte sea el acento, es más probable que llame tu atención. Puede que parezca evidente, pero podemos llegar a hacer grandes juicios de valor sobre una persona inconscientemente, solo por su acento. Por ejemplo:

  • ¿Me está diciendo esta persona la verdad?
  • ¿Siento respeto por esta persona?
  • ¿Cuál es su nivel social?

Y cuando se trata de una persona del sexo opuesto:

  • ¿Me atrae esta persona? ¿Sería buena pareja?

Estudios demuestran que los niños son más dados a aceptar juguetes de personas que hablan su lengua materna. Los párvulos tienden a elegir como amigos a personas que comparten su idioma materno. Un acento distinto al del niño o niña puede ser suficiente para determinar las preferencias sociales.

“Levanten los pulgares si no se fían de los extranjeros”

El acento en el que más solemos confiar es el nuestro y el de nuestra familia cercana, lo cual tiene sentido, desde un punto de vista de supervivencia, ya que “desconocido = peligro”. Pero, si hablamos de atracción, está claro que no funcionamos del mismo modo, puesto que mucha gente encuentra sexys algunos acentos extranjeros.

Generalizaciones

Si se les pregunta a hablantes nativos de inglés cuál es el acento extranjero más atractivo, darán varias respuestas, pero, entre los considerados “atractivos”, estarán el acento francés e italiano. Los nativos germanos también opinan lo mismo sobre estos acentos en alemán.

No obstante, para anglófonos y francófonos, el acento alemán no tiene el mismo encanto (claro que esto es totalmente subjetivo). En EE. UU., el acento asiático y el mejicano suelen considerarse menos atractivos que, por ejemplo, el acento francés.

¿Qué acento tendrá este hombre?

El atractivo de una persona no es lo único que juzgamos según el acento. Hay algunas formas de pronunciar que, a pesar de no ser considerados especialmente sexys, tienen otro tipo de prestigio. Una conferencia sobre ciencia, por ejemplo, o un informe psiquiátrico dado en inglés con un fuerte acento alemán puede tener más credibilidad que si lo hace un inglés nativo.

Comunidades lingüísticas

Se ha investigado mucho para llegar a la conclusión de que reaccionamos de manera diferente ante diferentes acentos locales. Por ejemplo, aunque mucha gente encuentra atractivo el acento francés, existen multitud de acentos diferentes en el mundo francófono.

Cuando un hablante nativo de inglés solo oye un “acento francés (sexy)”, un francófono será capaz de deducir información sobre su nivel social, formación, etc. Se nos da mucho mejor identificar características como el estatus y la procedencia geográfica de un locutor en nuestra lengua materna y nuestro entorno social habitual… el marco perfecto para ponernos a prejuzgar a diestro y siniestro.

El mítico “acento británico” suele denotar un cierto caché en EE. UU., pero en Gran Bretaña existe una enorme variedad de acentos, todos ellos con sus respectivas connotaciones sociales. (Por si te lo estás preguntando, los acentos de Birmingham y Liverpool se consideran “poco fiables”, mientras que el del suroeste se considera “amable”, según una encuesta reciente). Lo mismo ocurre con cualquier idioma que sea lo suficientemente hablado como para tener diferentes acentos nativos.

Hay una teoría según la cual el considerable prestigio del acento británico en EE. UU., y en otras antiguas colonias británicas, es un legado de cuando estos eran los amos coloniales. Además, los británicos están caracterizados como “los malos” demasiado a menudo en la producción cultural estadounidense, tanto en los dibujos animados para niños como en las superproducciones de Hollywood… por lo que tal vez tengan arraigado algo de resentimiento poscolonial.

Creemos que nuestros juicios de valor basados solo en el acento admiran la belleza intrínseca, y los acentos con menos consonantes fricativas y sonidos guturales son más agradables de escuchar, pero la mayoría de las conclusiones a las que llegamos probablemente vengan de otro lado.

Todos asociamos

Los ejemplos del científico que suena alemán y del malo malísimo británico de las películas estadounidenses sugieren que nuestras ideas preconcebidas sobre un grupo de personas determinado importan más que la pronunciación per se. En el pensamiento popular, el francés y el italiano se asocian al romance, la buena comida y la cultura clásica; y lo mismo se hace con los países en los que se hablan.

Mientras tanto, los países de habla germana tienen fama de ser buenos en ciencias e ingeniería. De los psicoanalistas de Viena a los expertos en automoción de Stuttgart, sin olvidar a Von Braun ni a Einstein; asociamos la cultura alemana con la minuciosidad, el orden y la perseverancia.

Un acento es una de las señales más claras de pertenencia a una cultura o grupo concreto, y uno de los más fáciles de reconocer, por lo que solemos extrapolar ideas como: “acento latino = atractivo” o “acento germánico = minuciosidad”.

Por supuesto, las asociaciones que hacemos van todavía más lejos, y varían de una sociedad a otra. Por ejemplo, en EE. UU., el acento mejicano tiene un poco prestigio, debido al bajo estatus social de los inmigrantes mejicanos sin papeles que residen en EE. UU. Sin embargo, dicha asociación no es tan fuerte en Europa.

Las generalizaciones que hacemos según los acentos –tanto nativos como extranjeros– probablemente sean un factor fundamental que determina que algunos acentos resulten más atractivos que otros.

La teoría de prototipos

Expertos en ciencia cognitiva han sugerido que forjamos conceptos a través de versiones idealizadas, o prototipos. Si te pidieran, por ejemplo, que nombrases un ave, probablemente dijeras un animal ovíparo de un tamaño entre pequeño y mediano, de sangre caliente, volador, con plumas y un pico. Un petirrojo o un gorrión, por ejemplo. Los avestruces y los pingüinos también son aves, pero se apartan de nuestra idea de ave estándar (o prototipo) porque no vuelan.

Los grupos sociales diferentes pueden tener diferentes prototipos: los niños del norte de África conceptualizan los árboles de manera diferente que los niños europeos, por ejemplo, porque los árboles del Sáhara no son verdes y frondosos.

Los estereotipos del “Latin lover” apasionado, del catedrático racional alemán y del galán/supervillano británico son similares en las culturas occidentales, dando forma a nuestros propios prototipos. Así, encontramos algunos acentos más atractivos porque los asociamos a la cultura de esa cultura en concreto.

La ventaja biológica del acento extranjero

Vale, tenemos un montón de prejuicios y somos imparciales por naturaleza… entonces, ¿por qué a tanta gente le parecen irresistibles los acentos extranjeros?

La teoría de la evolución sugiere que nos atraen los acentos extranjeros porque sus genes son más exóticos. Cualquiera que haya viajado sabe que el mero hecho de ser extranjero te hace mucho más interesante. Si, en un ambiente determinado, te oyen hablar con un acento diferente, no es raro que alguien se te acerque y te pregunte de dónde eres.

¡Ya sabes! ¡Tu acento extranjero puede ser el rompehielos perfecto a la hora de conocer gente nueva! Si estudias o vives en el exterior, siempre tendrás de qué hablar.

Referencias:

Howard I. Aronson, The Role of Attitudes about Languages in the Learning of Foreign Languages, The Modern Language Journal, Vol. 57, No. 7 (Nov., 1973), pág. 323-329

Julia R. Dobrow and Calvin L. Gidney, The Good, the Bad, and the Foreign: The Use of Dialect in Children’s Animated Television, Annals of the American Academy of Political and Social Science, Vol. 557, Children and Television (May, 1998), pág. 105-119

Katherine D. Kinzler, Emmanuel Dupoux and Elizabeth S. Spelke, The Native Language of Social Cognition, Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, Vol. 104, No. 30 (Jul. 24, 2007), pág. 12577-12580

Créditos de las imágenes: Group of children in preschool, Mad Scientist, English Gentleman Drinking Tea, Sombrero hat, Boy and girl walk in park, todos de Shutterstock